viernes, 21 de abril de 2017

La FEHM y Distribución con Sentido Solidario firman un convenio para colaborar con el Banco de Alimentos de Mallorca





L.M.A.

            Inmaculada de Benito, presidenta de la FEHM: “Este proyecto es fruto de la unión de personas con valores y talento con el claro objetivo de mejorar la calidad de vida de los colectivos más desfavorecidos”. “Este es un convenio que no tiene precedentes en términos de colaboración privada-privada y vamos a hacer con proveedores de las islas y los hoteleros van a aportar la capacidad que tienen de hacer compras importantes de productos y poder derivar un aparte a este suministrador para, a su vez, trasladarlos al Banco de Alimentos”

            David Soriano, director de Disensol: “Nuestro modelo de negocio es colaborativo, nuestra forma de trabajar implica ganar menos para conseguir ayudar a más gente”. “Es un proyecto factible y muy positivo, con el que todo el mundo sale ganando, sobre todo, los más desfavorecidos”

            Carmen Sureda, presidenta del Banco de Alimentos de Mallorca: “La firma de este convenio para desarrollar este proyecto, es una noticia magnífica que nos va a permitir incrementar nuestras ayudas de una manera muy significativa” .


jueves, 20 de abril de 2017

José Luis Olaizola, autor de “El anarquista indómito”. La leyenda del ángel rojo Melchor Rodríguez


Jose Luis Olaizola



JulIa Sáez-Angulo

            José Luis Olaizola es el autor de El anarquista indómito. La leyenda del ángel rojo. Melchor Rodríguez, una historia real novelada por el escritor donostiarra y publicada por la editorial LibrosLibres. El libro va con pasta dura que es la forma de que perdure físicamente en el tiempo.

            Toda una biografía de un hombre que más allá de los odios que asolaron la guerra civil española de 1936-39, en la que el escritor José Luis Olaizola (San Sebastián, 1927) hace un buen trabajo de trabar episodios de una vida para que tenga la amenidad de una novela.

            A Melchor Rodríguez (1893 – 1972), afiliado al anarquismo, se le conoce como “el ángel rojo” por haber salvado miles de vidas de opositores políticos durante la guerra civil. La vida es un derecho humano sagrado, del que parte todo el ejercicio de los demás derechos, sin él, el resto de derechos formales son una falsedad. Melchor lo entendía con una ética profunda y demostró que para el la vida humana sí tenía valor.

            “Cuando Melchor ingreso en el penal de El Puerto de Santa maría acababa de cumplir cuarenta y dos años y todavía le quedaba una larga vida por delante, en la que pasó buenos ratos, por lo que se alegró de no haber muerto”, se cuenta en el epílogo del libro El anarquista indómito. La leyenda del ángel rojo.

            Miles de vidas se salvaron de los fusilamientos nocturnos en Paracuellos del Jarama y en el cementerio de Aravaca, por intervención del anarquista Melchor Rodríguez, frente a los carniceros que gustan de la sangre. Un ángel rojo” que mereció se salvado por la intervención y testimonio ce nombres como Raimundo Fernández Cuesta, Agustín Muñoz Grandes, Bobby Deglané, Ramón Serrano Súñer o Rafael Sánchez Mazas. También estos estuvieron al quite para salvar vidas al terminar la guerra.

            Melchor Rodríguez se opuso, aún a riesgo de su vida,  al extermino de los presos políticos, frente a los comunistas Santiago Carrillo o José Cazorla, que querían acabar con lo que denominaban “la quinta columna”.   Trabajó como agente de seguros y en los últimos días de su vida en el hospital, donde cayó en grave coma, fue atendido en compañía de Javier Martín Artajo.

            La novela histórica El anarquista indómito. La leyenda del ángel rojo habla de checas, de cáceles, de guerra 1936 y posguerra a partir de 1939. Un friso bien documentado y narrado sobre un personaje que merece estar en la peana de los buenos.

           



“1936 Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, investigación de los historiadores españoles Álvarez tardío y Villa García





 Entrevista a Manuel Álvarez Tardío y  Roberto Villa García en es.radio



Julia Sáez-Angulo

            Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular es el título del libro publicado por la editorial Espasa, que responde a la investigación de los, historiadores españoles Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García. “El fin de los últimos mitos políticos del siglo XX” es la calificación dada por Stanley G. Payne tras esta investigación.

            Los que hacen de la II República Española una hagiografía cometen la mayor falsedad que cabe imaginar. El fraude decidió el triunfo del Frente Popular como se ha visto en numerosos documentos desvelados por estos historiadores.

            Las elecciones generales de 1936 fue un dramático plebiscito entre izquierdas y derechas entre unos partidos que no lograron un acuerdo de convivencia para el pueblo español, en un periodo en que el rey Alfonso XIII (Alfonso XII más uno, le llaman ciertos comentaristas) abandonó el país –algo muy censurado por muchos- para supuestamente evitar el derramamiento de sangre, cosa que no evitó.

            Las democracias como las de la II República no fueron ejemplares sino cainitas y así no prospera la paz y desarrollo de un pueblo. Si las libertades y el respeto son solo formales en los papeles y no en la realidad de la vida, no existen. Los enfrentamientos y descalificaciones eran muchos y muy graves. Los “protomártires” a manos de asesinos exaltados y sectarios dejaron víctimas como el cardenal Soldevila o/y Calvo Sotelo.

            Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular  es una revelación en toda regla, una denuncia que no está lo suficientemente aireada para acallar aclamaciones de honestidad y ética del tiempo republicano. Los capítulos del libro se rotulan de: El camino al 16 de febrero; De la coalición de izquierdas al Frente Popular; Una orquesta mal avenida; La operación de centro; Una larga e intensa campaña; Católicos y anarquistas. La violencia electoral; Cuatro días decisivos; ¿Una victoria del Frente Popular? y Las elecciones en las Cortes.

            Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, dos historiadores de la Universidad Juan Carlos I han hecho un buen trabajo de investigación sobre un periodo político controvertido que algunos han querido cristalizar en un mito a su favor. El libro cuenta con fotografías en color y un interesante índice onomástico para seguir las conductas, así como unos apéndices y bibliografía adecuados. Un total de 622 páginas de interés y revelación.

            En suma, la anormalidad presidió los recuentos de algunas Juntas Provinciales del Censo y se adulteraron cifras para engordar de votos al Frente Popular. Algunos documentos de la Diputación Provincial de Jaén, ahora contemplados, son pruebas de ello. El Gobierno que presidió las elecciones dimitió sin que hubiera terminado el escrutinio. Un periodo doloroso para los españoles que tuvieron que vivirlo y soportarlo, porque sus políticos aviesos de odio no fueron capaces de entenderse como es obligación en democracia real operativa.
           




Miguel Lisbona, Pintura Abstracta (2012 – 2017) entre las texturas y la evocación atmosférica






Miguel Lisbona (2017)


Julia Sáez-Angulo

            El pintor aragonés, residente en Alcalá de Henares, Miguel Lisbona prepara una próxima exposición  Pintura Abstracta (2012 – 2017) en Madrid, con una selección de sus cuadros realizados durante el pasado lustro. Con colores de toda la paleta artística, el autor muestra una obra expresiva, gestual, vivaz y coherente que, desde los colores cálidos, en las piezas más recientes, se concentra en las sutiles gamas del gris, entre los infinitos bordes del blanco y el negro, con resultados satisfactorios.

            Admirador del expresionismo abstracto americano, con Marc Rothko a la cabeza en cuanto a las preferencias de Miguel Lisbona Giménez (Alforque, Zaragoza, 1950), el autor parte de la mancha y se guía por la intuición de la emoción y el gesto, que acaba inexorablemente en formas cromáticas expresivas, sin apenas alusión a la figura, si bien es consciente de que la obra escapa al pintor, una vez que sale del taller y cae ante la mirada creativa de los espectadores.

            De vez en cuando parecen colarse algunas letras, líneas o grafitis en ciertas piezas. El azar juega su contribución colaboradora, cuando el artista conoce el oficio y sabe conducir la mano con pulso sabio, con ritmo firme y acertado, con el dominio que suele recabar la experiencia. El escritor argentino Jorge Luis Borges decía que llamamos azar a la serie de causalidades que se enlazan y no acabamos de comprender, pero que contiene una lógica interna no tan sorpresiva como a primera vista pudiera parecer.

            El arte es libre en su ejecución y también ha de serlo en su mirada e interpretación. Hay que dejar a los visitantes de una exposición que miren sin miedo e interpreten con libertad. Unos, guiados por la tradición figurativa de su educación, ven vagas alusiones antropomórficas, zoológicas e incluso geométricas en la obra de Miguel Lisbona: unos ojos, una figura humana, una ola, una playa, un horizonte… No olvidemos que la abstracción lírica o expresionista tiende con frecuencia a acercarse al paisaje.



            María Zambrano, buena teórica en el arte sobre el sueño creador y la razón poética, afirmaba, que “una pintura, por acabada que esté, siempre se está haciendo”, en el deseo del autor, en el pensamiento de cada uno de los espectadores de la misma.






Un químico de formación

            Pincelada, gesto, textura, espacialidad, sentimiento, emoción… todos estos conceptos se debaten en los grandes formatos de la obra de Miguel Lisbona, un químico de formación académica y un pintor desde la infancia. Un dibujante figurativo excelente, donde el retrato cobra un protagonismo especial con el reto siempre exigente del parecido con el modelo. Pero el pintor ha querido aparcar la figuración en esta última etapa –sin descartar que algún día pueda volver a ella- para adentrarse en los amplios campos de color, en las geografías de la pintura, en la pintura/pintura per se. En definitiva, en el acto de pintura, libre de toda dependencia orgánica de la naturaleza. Pintura de texturas, dripping, líneas de color o atmósferas líricas.

            Miguel Lisbona tiene una sólida formación profesional, domina las técnicas de color y aplicación; ha llevado a cabo investigación y desarrollo de polímeros y desarrollo de procesos y operaciones industriales.  

            Los materiales son importantes a la hora de trabajar, como buen químico de formación lo sabe. La interrelación de los pigmentos, óleo, acrílico, barniz.. sobre el soporte de lienzo, lino, tabla o papel, es clave. De vez en cuando, técnica mixta. El artista siempre experimente e investiga en busca de nuevos efectos. Parte de un concepto, una idea, que dinamiza y motiva la acción de pintar, en algunos casos, una serie pictórica.

            El aserto de que El Arte es un diálogo misterioso con el Universo, que promueve enigmas, se hace patente en la pintura abstracta de Miguel Lisbona.




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