martes, 22 de marzo de 2016

Fundación Berrocal en Villanueva de Algaida, Málaga, gestionada por Cristina de Braganza y sus hijos Carlos y Beltrán




 Escultura de Berrocal


Julia Sáez-Angulo
         22.03.2024 .- Villanueva de Algaida. Málaga.-  Fundada en 2007 por sus herederos, la Fundación Berrocal gestiona desde Villanueva de Algaidas, en Málaga, el legado del escultor Miguel Berrocal. Su viuda, Cristina de Braganza y los hijos Carlos y Beltrán llevan a cabo la conservación y gestión del patrimonio de un artista que fue uno de los más sobresalientes del siglo XX, en el arte de la tercera dimensión.

         La escultura de Miguel Ortiz Berrocal (Villanueva de Algaidas, 1933 – Antequera –Málaga-, 2006) tiene una estética singular y  reconocible. Berrocal es un artista con señas de identidad por sus mecanismos articulados y desmontables, algo que lo convertía en maestro de la materia y del espacio al mismo tiempo.

Cofanetto

         Quinientas esculturas y quince mil pinturas constituyen el grueso de su catalogo razonado en marcha, amén de obra gráfica y joyas. La entrada a la gran nave de la Fundación Berrocal, que se ha instalado en el último estudio-taller del escultor, alberga por orden cronológico buena parte de sus obras en la planta a nivel del suelo, mientras que moldes, fragmentos, bases y otros elementos de obrar realizadas o inédita se albergan en el sótano paralelo a la planta de exposición de las piezas.

         Por la Fundación Berrocal desfilan expertos y estudiosos o coleccionistas de las esculturas de Berrocal, así como colegios de primera enseñanza que disfrutan con la articulación y desarticulación de célebres obras como el Torero, el Torso Olímpico, los torsos de los Almogávares sobre yunques, La Manolona, Arcimboldo, La Menina, el Mini David, Paloma Vox, Il Coffanetto, cofre singular de cubiertos  o las distintas joyas del creador malagueño.

         Entre los personajes que han visitado el Estudio-Taller-Museo de Berrocal en Villanueva de Algaidas, se encuentra el premio Nobel Mario Vargas Llosa, quien menciona obras del escultor en su última novela Cinco esquinas. También lo hace la marquesa de Santa Cruz de Ynguanzo en sus memorias.




De izda a dcha: Cristina de Braganza, Alfonso de Quintana, Juana María Herce, Ramón Quintana, Carlos Berrocal, María Contreras Herce y Julia Sáez-Angulo

    Más de 40 años, desde 1966, estuvo Miguel Berrocal residiendo en la italiana Verona, donde nacieron sus dos hijos, pero sintió el deseo de volver a su tierra y llevó una pesada y laboriosa mudanza a su localidad natal andaluza, en la que albergaría su obra en el Museo Berrocal, un edificio de nueva planta construido por la arquitecto María Fraile, discípula de Rafael Moneo. Lamentablemente el interesante museo de factura moderna no se abrió ha abierto al público de manera sostenida, por lo que sólo se puede mostrar uno de los pabellones con la obra gráfica de Berrocal, previa concertación de la visita. Es de esperar que algún día se subsane esta situación en pro de un artista genial que bien lo merece.
         “La escultura desmontable de Berrocal señalaba su manera de entrar en el interior de la forma. Una de sus líneas de investigación fue indagar en el vacío y en el espacio interior, su deseo de alcanzar la cuarta dimensión. Le gustaba la ambivalencia de las formas”, explica su hijo Carlos durante el recorrido de la visita, al tiempo que señala una pieza a la que denomina Opus 30. Algunas obras como la del torso de Richelieu cuenta con 60 piezas.

         El torso del poeta es la escultura bisagra de Berrocal entre los escultores abstractos (Oteiza y Chillida) y figurativos que iban a seguirle”, indica Cristina de Braganza. “La obra de Miguel Berrocal es tan polifacética que con todo el material  que se trajo de Italia, bien pueden hacerse distintas líneas de exposiciones, de la que hemos preparado los consiguientes proyectos”, añade.

Miguel Berrocal con Dalí
         “En Verona, Miguel Berrocal sentía gran nostalgia por su tierra. Hijo del médico y alcalde de Villanueva de Algaidas, era un gran sentimental de Andalucía. Cuando lo visitaban amigos o periodistas, hablaba más de su tierra o de cocina que de su propia obra. Era pudoroso para hablar de su escultura, eso lo dejaba a los otros”, cuenta su viuda.

         Dalirium Tremens es una buena escultura dedicada a Dalí, buen amigo de Berrocal, escultor que ha hecho diversos homenajes a autores como Dalí, Picasso Rafael Alberti o colaboraciones con Cela… Otra pieza especial es la cabeza del Rey Juan Carlos, articulada con las figuras de la reina Sofía y el príncipe Felipe dentro. Una pieza de menor tamaño se le regaló al rey Felipe VI cuando se casó.

         Son muchas las ciudades que cuentan con esculturas de Miguel Berrocal al aire libre como Málaga, Oviedo, Madrid (Fundación Juan March), Lausanne… Grandes exposiciones de su obra se celebraron en el Palacio de Velázquez del parque del Retiro madrileño en 1984 o en el IVAM de Valencia, en Málaga, Sevilla, Milán, Venecia...

Ramón, Alfonso, Carlos Berrocal y María Contreras Herce
         “Miguel ha dejado más de 800 páginas con sus memorias escritas, donde habla de todo: pueblo, infancia, amores, amigos, perros, cocina, arte, escultura… Son muy interesantes pero hay que pulir y entresacar de todas esas páginas para poder publicarlas”,  continua Cristina.

         Las noticias sobre la obra de Berrocal se acumulan y suceden. Próximamente se exhibirá una de sus célebres grandes mesas de madera pintada de diversos colores, en la galería Marlborough de Madrid.

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