sábado, 20 de noviembre de 2010

“Los nuevos nombres del cuento español” en el siglo XXI, seleccionados por Gemma Pelicer y Fernando Valls



"Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español”
Edición de Gemma Pellicer y Fernando Valls
Ediciones Menoscuarto
Palencia, 2010; (615 pags)


Julia Sáez-Angulo
Toda antología aspira a ser un canon. El libro “Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español”, editado con primor por Ediciones Menoscuarto podría serlo ante una selección amplia y ambiciosa, con relatos muy bien escogidos de distinto orden, desde el realismo a lo negro y fantástico.

El libro se abre con la cita de Elias Canetti: “Lo que se desarrolla en línea recta y es predecible, resulta irrelevante”. Hay que arriesgar y Gemma Pellicer y Fernando Valls lo han hecho en un género como el cuento que siempre ha tenido cultivadores en España, aunque el marketing se haya ido hacia los escritores latinoamericanos, incluso por las mismas editoriales españolas.

Casi medio centenar de nombres se dan en esta selección que incluye a Pilar Adón, Pablo Andrés Escapa, Jon Bilbao, Ernesto Calabuig, Matías Candiera, Carlos Castán, Cristina Cerrada, Pepe Cervera, Fernando Clemont, Oscar Esquivias, Patricia Estebán Erlés, Ignacio Ferrando, Víctor García Antón, Esther García llovet, Daniel Gascón, Cristina Grande, Ismael Grasa, Irene Jiménez, Juan Carlos Márquez, Berta marsé, Ricardo Menéndez Salmón, Lara Moreno, Manuel Moyano, Miguel Ángel Muñoz, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Hipólito G. Navarro, Elvira Navarro, Andrés Neuman, Ángel Oleoso, Jesús Ortega, Julián Rodríguez, Javier Sáez de Ibarra, Miguel Serrano Larraz, Berta Bias Mahon y Ángel Zapata.

“La tesis según la cual el cuento ha sido la forma narrativa que menos ha evolucionado no puede seguir sosteniéndose, sobre todo a la vista de la reciente trayectoria del género”, explican los editores. “Ya sea en la concepción del libro como tal en las distintas modalidades expresivas que a veces baraja en su interior, ya en la composición de las piezas individuales, conforme a una determinada estructura, lenguaje y tratamiento de la realidad, el relato ha adquirido en los comienzos del siglo XXI unas peculiaridades que lo singularizan con respecto al que escribían sus antecesores.

La práctica antes que la teoría

Como señala Pablo Andrés Escapa “es más sagrado el rigor de la práctica que el de la teoría”. Nos encontramos con una narrativa en un mundo en transformación. Algunos autores merecen llamarse “generación de la plica”, porque acuden a concursos en busca de reconocimiento y galardón. Los premios de cuentos, relatos y narrativa breve han adquirido un predicamento notorio.

Como ocurre en todas las antologías o selecciones, uno echa en falta algunos nombres de gran solvencia que se conocen y no están. Es el caso de Ana Bikandi, ganadora de diversos concursos pero sobre todo escritora aguda y genial, por poner sólo un ejemplo.

En todo caso, “Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español” es un libro a tener en cuenta, máxime venido de una editorial generosa con el cuento y el relato breve, como puede apreciarse de inmediato por el catálogo de este año, en el que figuran nombres como Carlos Pujol, Evelyn Vaugh, José Jiménez Lozano, Mario Lacruz, Leon Bloy, Ramón Gómez de la Serna, Carmen Laforet, Horacio Quiroga o Josefina Aldecoa.

viernes, 19 de noviembre de 2010

EDUARDO DE PILIPPO: Con derecho a fantasma

DOLORES GALLARDO LÓPEZ

El napolitano Eduardo Filippo (1900-1984) fue un hombre de teatro integral: escritor, director, actor y productor.

Como autor de comedias es considerado sucesor de la Comedia italiana del Arte, pero en realidad pone la tradición “patas arriba” y sobrepasa ampliamente el costumbrismo. Sus textos están en la frontera que separa lo cómico del drama. Sus obras muestran una visión costumbrista del Nápoles que él vivió y, en cierta medida, podrían ser comparadas con las que escribió Jardiel Poncela.

Conocida y muy repetida cuando de él se habla es su famosa expresión: “Si en una obra hay dos, cinco, ocho personajes, el noveno para mí es el público. Es a lo que doy mayor importancia, porque es él, en definitiva, quien debe darme las verdaderas respuestas a mis interrogantes.”
Fue y sigue siendo toda una institución en Italia, especialmente en Nápoles, pero en España como autor no es demasiado conocido para el gran público, como actor mucho menos.

Quizás su obra más conocida sea Filomena Marturano dado que hace unos años la llevó por toda la geografía española Concha Velasco. Más recientemente, en este mismo año 2010, el teatro La Abadía de Madrid -que celebra sus 15 años de existencia- ha programado desde el 3 de febrero al 21 de marzo El arte de la comedia. El propio De Filippo encarnó magistralmente el personaje de Oreste Campese, director de de una modesta compañía de cómicos, en una producción de la obra realizada para la RAI italiana.

Con derecho a fantasma

Actualmente el Centro Dramático Nacional, el teatro María Guerrero, presenta Con derecho a fantasma, una divertida y ácida comedia.
Fue estrenada en Roma en 1946. En España la estrenó Fernando Fernán Gómez en los años 60.

La acción transcurre Nápoles, después de la segunda la Segunda Mundial.
El protagonista, Pasquale, que ha fracasado múltiples veces y carece de trabajo, con su esposa María se traslada al piso principal de un caserón del que se dice que está habitado por fantasmas.

Dado que el dueño no puede alquilarlo, acuerda con Pascuale no cobrarle alquiler a condición de que abriendo las ventanas, pasando ratos en los balcones y sacudiendo diariamente las alfombras haga ver al vecindario que allí no pasa nada anormal.

La supuesta presencia de fantasmas viene bien al portero de la casa para robar tranquilamente lo que quiere y para que Alfredo, el amante de María, la mujer de Pascuale, entre y salga cuando quiere…
¿Y Pascuale?. A veces parece un alma cándida que cree que lo que sucede alrededor es producto de los fantasmas –incluso encontrar cantidades de dinero que solucionan muy bien su vida y que son depositadas por el amante de su esposa- en tanto que otras parece consciente de lo que ocurre pero lo acepta porque le viene bien y porque no quiere perder a su esposa: De Filippo juega magistralmente con la ambigüedad.

Excelente interpretación coral de una compañía –La Perla 29, productora teatral de Oriol Broggi- integrada por actores napolitanos y españoles, en la que destacan el italiano Tony Laudadio como Pascuale y Manuel Dueso como Raffaele y Xabier Boada como Alfredo.

La dirección corre cargo de Oriol Broggi, Premio Butaca del año 2006.

Los premios Butaca son concedidos por la Asociación Premios Butaca y la Diputación de Barcelona. Pretenden consolidarse como los principales premios teatrales de Cataluña. La XVI edición se fallará el próximo día 30 de noviembre en Barcelona.

“Los hombres del Rey”, una colección de libros sobre figuras importantes de la Corona de España




Julia Sáez-Angulo

        Se ha presentado en Madrid la colección “Los hombres del rey”, coeditada por Marcial Pons Historia y el Centro de Estudios Europa Hispánica. La serie, que cuenta ya con dos títulos publicados y otro a punto de ver la luz, recoge estudios monográficos sobre los agentes de la Monarquía: virreyes, gobernadores, embajadores, extranjeros al servicio de la Corona y altos funcionarios del Estado en los siglos XVI y XVII.

La presentación de “Los hombres del rey”, que ha tenido lugar en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, corrió a cargo de los coeditores de la colección y de Sir John Elliott, una de las figuras más relevantes del hispanismo internacional, especialista en la historia europea y trasatlántica de los siglos XVI y XVII. Elliott preside el comité asesor de expertos creado en torno a “Los hombres del rey” e integrado por académicos y profesores como Luis Ribot, Carmen Sanz Ayán, Fernando Bouza y Jaime Olmedo, algunos de ellos presentes en el acto.

José Luis Colomer y Carlos Pascual, director del CEEH y presidente de Marcial Pons Historia respectivamente, coincidieron al señalar que son muchas las personalidades que tuvieron un papel destacado en el gobierno de la monarquía de los Austrias y que no han sido objeto hasta ahora de estudios documentados. De ahí la oportunidad de esta nueva serie, que ha de aportar contribuciones significativas a nuestro conocimiento de la historia política y cultural de los siglos XVI y XVII, en la estela de los estudios que se vienen dedicado a los validos de la monarquía desde la fundamental monografía del propio Elliott sobre el conde-duque de Olivares.

Tres ejemplares de interés
“Rodrigo Calderón, la sombra del valido”, de Santiago Martínez Hernández; “Los cronistas de la Corona”, de Richard L. Kagan y Juan de Palafox, Obispo y Virrey” –recientemente beatificado- de Cayetana Álvarez de Toledo, han sido los tres primeros títulos de la colección publicados y presentados por los respectivos autores. Tres figuras que han influido notablemente en la persona del monarca que tuvieron muy cerca.

De Rodrigo Calderón se sabe que fue un político que hizo gran fortuna, excesiva, lo que fue espada de Damocles sobre él, “un gigante con pies de barro”, dijo el autor. De él se habla en la obra de Tirso de Molina “Don Gil de las Calzas verdes”. Fue un hombre de buen gusto que llegó a coleccionar veinte Rubens y numerosos tapices flamencos. Murió ejecutado en la plaza Mayor de Madrid en 1621.

De “Los cronistas y la Corona habló su autor y señaló que eligió la portada de Alfonso el Magnánimo porque ofrecía un retrato con un libro, objeto que no suele ser frecuente entre los atributos de la representación de la realeza. Desde muy pronto, los detentadores del poder han estudiado y cuidado su imagen, porque pronto percibieron que “quien domina el pasado controla el futuro, y quien domina el presente controla el pasado”. La historiografía es clave para conocer mejor la realidad.

La figura de Juan de Palafox fue objeto de una tesis doctoral en Oxford por Cayetana Álvarez de Toledo y hoy se publica en libro. “Palafox impuso la autoridad del clero secular sobre las órdenes religiosas e intentó potenciar el poder de los criollos a costa de una corrompida burocracia virreinal. El resultado fue el enfrentamiento abierto a varias bandas que culminó con el obligado regreso de Palafox a España en 1649. Lleva un prólogo de J.H.Elliot.


¿Un nuevo Elmyr de Hory?



Dolores Gallardo López

El 11 de diciembre de 1976 se suicidó en su casa de Ibiza el pintor Elmyr de Hory, nacido en Budapest en 1906.
El húngaro De Hory ha pasado a la historia como famoso falsificador del que se dice que durante su vida realizó y vendió más de 1.000 cuadros falsos. Vivió los últimos dieciséis años de su existencia en Ibiza.

En el año 1969 el escritor norteamericano Clifford Irving, que vivió en Ibiza durante quince años y allí conoció a Elmyr y a sus socios, Fernand Legros y Réal Lessard, publicó un libro sobre él titulado ¡Fraude!. La historia de Elmyr de Hory , publicado en España en 1975. Según el autor, el propio Elmyr le contó detalladamente la historia de su vida.

El éxito de las falsificaciones de Elmyr se debió, según Clifford Irving, pags. 286-287, a que:
“Sabía lo que hacía. Eligió exclusivamente sus temas en el período que él mejor comprendía, era un producto de la misma época, del mismo contexto europeo, las mismas escuelas de pensamiento artístico y nunca cayó en la tentación de desviarse. Había sido amigo o conocido de Léger, Vlaminck, Van Dongen, Picasso y Derain; hasta el final, cuando estaba bajo la presión de Fernan Legros, solamente pintaba imitando a artistas con los que, como él decía, “tenía afinidad”, como sus cabezas de Modigliani o sus desnudos de Matisse”

Se suicidó en su casa de Ibiza el 11 de diciembre de 1976, poco después de recibir la noticia de que iba a ser extraditado para ser juzgado por falsificación y después de despedirse de algunos de sus amigos.

¿Un nuevo Elmyr?

Hace un par de días la agencia Efe ha publicado desde Londres una curiosa noticia aparecida en diario británico The Guardian: al parecer en diversos museos de Estados Unidos un supuesto sacerdote “está colando” cuadros falsos como supuestas donaciones.

El falso sacerdote se presenta en los museos y dice que quiere donar una obra de arte en memoria de su madre tras explicar que, como sacerdote, no puede quedarse con esa pieza.
The Guardian -siempre según el reportero de la agencia Efe- afirma haber visto un informe inédito de Matthew Leininger, director del Cincinnati Art Museum, de EEUU, según el cual el falsificador no pide dinero alguno, incluso se paga sus viajes y los hoteles donde pernocta, simplemente es invitado a comer y beber por las instituciones visitadas.

Habitualmente dice que tiene problemas cardiacos y que volverá a hacer nuevas donaciones en cuanto se recupere de una intervención quirúrgica a la que va a someterse.
¿Hay un nuevo Elmyr en el mercado?


jueves, 18 de noviembre de 2010

Barcelona, capital de la joya modernista en una exposición del Museo de Arte de Cataluña



"Joyas del Modernismo.
Artista a la vanguardia”
Museo de Arte de Cataluña, MnAC
Barcelona
Del 27 de octubre de 2010 al 13 de febrero de 2011




Julia Sáez-Angulo

La joya modernista tuvo su esplendor a principios de los años veinte del siglo XX y ha dejado tras de sí un joyero maravilloso que hoy guardan celosos coleccionistas y museos en cámaras de maravilla. El Museo de Arte de Cataluña, MnAC, ha llevado a cabo una espléndida exposición que lo pone de manifiesto, al tiempo que subraya la idea de que los objetos de arte y las artes suntuarias o decorativas, ya no pueden calificarse de artes menores y compiten en presencia con la pintura y la escultura, dentro de las artes plásticas.

El Museo del Prado muestra el Tesoro del Delfín como un recinto esplendido de joyas y la Sala de Apolon del Louvre otro tanto. La joya se hace en un taller de orfebrería pero está concebida por un creador, muchas veces escultor o pintor como lo muestran los nombres de Julio González, Paco Durrio, Alexander Calder, Manolo Hugué, Salvador Dalí, Joan Miró o Pablo Picasso.

“La incursión de los escultores modernistas en el mundo de la joya ha sido muy habitual, ya que su trabajo creativo en tres dimensiones permite traducir sus formas con facilidad a dimensiones reducidas”, explica Mercé Doñate en el catálogo de la muestra, una edición singular encuadernada en terciopelina y plata.

La joyería Grassy en Madrid ha invitado a escultores como Anthony Caro, Eduardo Chillida, Alberto Relaño o Blanca Muñoz, entre otros a exponer sus creaciones escultóricas previamente encargadas por la firma a los escultores.

En la exposición del MnAC hay nombres que se acerca con más rotundidad a la joya denominada modernista –art nouveau- caracterizada por su línea curva, la excelsa de la naturaleza, la línea curva que remite a las plantas, a lo floral y que ha granado en los soberbios ejemplares de Lluis Masriera, René Lalique, Henri van de Velde, Henry Wilson, Alexander Fisher, Georg Jensen, Louis Cartier... El arabesco es el rey recogido en formas que remiten a lo geométrico.

De todos los nombres citados hay ejemplares en la exposición del MnAC, gozo de los coleccionistas y aficionados a las joyas. El conjunto expositivo se complementa con una serie de fotografías que ilustran el uso y disfrute de esas joyas dignas de reinas, actrices y cantantes, además de mujeres de la alta sociedad.

La extravagancia también tocó el mundo de la joya, con los acentos surrealistas de Dalí o el collar de dedos de Maud Bonneaud o la Composición (cuerpo encorsetado) de la misma autora. Elsa Schiaparelli incluyó en sus colecciones algunas de estas joyas, como mostró en su día el Museo de Artes Decorativas de París, que cuenta con dos interesantes salas de joyería histórica hasta nuestros días.

Por citar algunas piezas importantes o singulares de la exposición: los collares de Anni Albers; el collar de Joaquim Gomis; el colgante de Alfred Gilbert; los de Charles Robert Ashbee o la hebilla de Boucheron.

Los textos del catálogo fueron escritos por Daniel Giralt-Miracle; Juliette Hibou; Marianges Fondevila, Natalie Herschdorfer, Rudiger Doppien, Elisabeth Schmuttermeier y Mariangels Fonde vila.



Manuel Ortega, autor de 200 murales, frescos y vidrieras



Julia Sáez-Angulo


       El artista Manuel Ortega ha llevado a cabo, a lo largo de su dilatada carrera artística, casi dos centenares de murales de distintas técnicas y soportes: al fresco, cerámicos, al óleo, vidrieras o forjas, en diversos hoteles, palacios, viviendas, catedrales, seminarios e iglesias de España y otros países. Con este motivo, la galería Anagma-Tokyo, dirigida por Charo Marín en el Hotel Colón, le ha dedicado una velada de homenaje.

      El Hotel Colón de Madrid y el barrio de La Estrella contienen buena parte de los murales llevados a cabo por Manolo Ortega en los años 60, con diversas temática: deportes, paisajes africanos y gestas históricas en el hotel, y escenas de niños en las paredes de los portales de los grandes edificios de viviendas del citado barrio. El muralista también actuó en diversas urbanizaciones y edificios de Cataluña.

     Entre las actuaciones más señaladas de Manuel Ortega en el género del mural se encuentran las situadas en el Palacio de Neptuno en Madrid (2004-06); Hotel Colón de Rota (2003); dieciséis vidrieras de la catedral de la Almudena –seis de ellas en el Museo de la Catedral- (1998-2000); Urbanización de la Bona Nova de Barcelona (1966-69); frescos del seminario de Vinuesa (Soria, 1964); Vidrieras de Santa María de Huerta, (Soria, 1964); Retablo del Cristo de la Victoria (Madrid, 1963); Mural Hotel Pez Espada. (Torremolinos, Málaga, 1958), y Capilla de Aviación. Pinturas sobre Santa Teresa y San Juan de la Cruz (Santo Domingo. República Dominicana, 1955).

Premio extraordinario en Bellas Artes

     Manuel Ortega y Pérez de Montforte (Madrid, 1921) estudió Bellas Artes en la Escuela de San Fernando de Madrid (1944-49) y tuvo como profesores a don Joaquín Valverde entre otros. Fue premio extraordinario en la Escuela. Posteriormente sostuvo una cercana amistad con don Daniel Vázquez Díaz, que lo visitaba con frecuencia en su estudio para llevar a cabo tertulias con los pintores más jóvenes. A su promoción pertenecen Beulas, Redondela, Agustín übeda, Farreras, Juan Alcalde, Félix Revello del Toro, Nelina Pisotelessi entre otros.


     El artista es hijo de Manuel Luís Ortega Pichardo, periodista y editor, autor del célebre libro "Los judíos españoles en Marruecos" o "El Raisuni"; tiene dos hijos pintores: Carlos Ortega y Manolo Oyonarte.

Manolo Ortega estuvo pintando durante varios meses en la antigua Guinea española; después obtuvo una beca de la Fundación March para estudiar en Roma y a finales de los 50 viajó a la República Dominicana para trabajar como artista en diversos proyectos del Estado, junto a Vela Zaneti, Juan Alcalde, Ricardo Zamorano y otros artistas. Allí hizo un retrato a Ranfis Trujillo, hijo del dictador.

      Ha expuesto, entre otras, en las galerías Biosca, Macarrón y Can Daifa, así como en el Ateneo de Madrid, Palacio de Saldaña o Palacio Godoy. Su intensa dedicación a los murales, frescos y vidrieras durante las décadas de los 60 a los 80, le hizo exponer muy esporádicamente en el circuito de galerías de arte.

        Manuel Ortega es hoy un artista muy respetado y querido, que sigue activo en su pintura. Sus cuadros acogen todos los géneros: figura, paisaje, retrato... y últimamente son numerosos los coleccionistas alemanes que adquieren sus obras en la Galería Can Daifa de Ibiza.



“Macbeth” de Shakespeare en versión homosexual de una cárcel



"Macbeth”
Shakespeare
Cía Teatro de Fondo
Teagtro Fernando de Rojas
Del 16 de noviembre al 2 de diciembre de 2010




L.M.A.


Sorprende ver la hermosa obra de “Macbeth”, el hombre que asesinó el sueño, en una versión homosexual y en una cárcel cuando el espectador no llega advertido. La puesta en escena de los clásicos debiera de estar mejor anunciada como versión moderna o desajustada al origen del texto para no llevarse sorpresas.

En este caso la dirección ha corrido a cargo de Vanessa Martínez Navas, con los intérpretes: Javier Manzanera, Pablo Huetos, Juan Carlos Castillejo, Alex Brull, Humberto Orozco, Guillermo Villalba y Pedro Santos.

La estética y la erótica cambian y no siempre convencen. Las tres hermanas, lamias anunciadoras del destino que aguarda a Macbeth, resultan desagradables con sus voces de locazas y gestos de mariquitas. Quitan gravedad y dignidad a las visiones y sus augurios; destrozan al autor.

No hay homofobia en estas apreciaciones, sino constatación de una realidad patente. El colectivo es muy sensible y admiten poca crítica, ya es hora de que la reciban con deportividad como si de otro colectivo se tratara. No pueden tener bula en aras de ese lobby que se atribuyen.

Por lo demás, el texto de Shakespeare, con todos los retorcimientos de adaptación sigue resonando. La voz del dramaturgo y poeta británico es oro puro en sus reflexiones sobre la condición humana: la ambición y la crueldad, camino del poder.

Nadie como Shakespeare conoce al hombre y sus devaneos vitales. Macbeth es una de sus obras más logradas, un número uno en el canon de la literatura universal. Creador de arquetipos eternos, sobre todo para el teatro: Hamlet, Macbeth, Otelo, Romeo y Julieta... Junto a Cervantes es el gran autor, pero frente al discursivo narrador de “El Quijote”, en Shakespeare, el texto cobra voz en el teatro y lo hace más vivo. La palabra se hace vida.

Sublime el casi monólogo en que se escucha a Macbeth lamentándose de haber matado el sueño, que calma los enredos de la madeja de la vida... o la definición y descripción de la vida, como la actuación de un mal actor al que no se le permite volver a actuar, o las consecuencias de la be bebida y la lujuria. La capacidad de metáfora de Shakespeare parece infinita.

Por lo demás, la ideología de género, importada de los Estados Unidos, se traduce también a Europa, con presencias sucesivas y puntuales en los espectáculos, al igual que del lobby judío salen al mercado todos los años diversas películas sobre su propia circunstancia.

En las artes plásticas, se habla de “mafia rosa”. Habrá que cuidar, por analogía, de que no se haga realidad la afirmación de Simone Weill “nosotros judíos, culpables de nuestro propio guetto”.

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Paul Celan, “Poemas y prosas de juventud”, publicado por Trotta



"Poemas y prosas de juventud”
Paul Celan
Editorial Trotta
Madrid, 2010 (242 Pags)




Julia Sáez-Angulo

De origen judío y nacido en 1920 en la entonces ciudad rumana de Czernowitz, el escritor Paul Celan fue una figura importante en Francia, donde residió y trabajó como traductor, aparte de realizar su propia obra, que ha trascendido al ámbito literario universal.

“Poemas y prosas de juventud” lo escribió en rumano y acoge su primera producción literaria así como la que llevó a cabo en Viena, ciudad de tránsito antes de asentarse en la capital francesa.

La edición del libro, publicado por la editorial Trotta, corre a cargo de Bárbara Wiedemann, en traducción de José Luís Reina Palazón, en colaboración con Ioana Zlotescu para los textos rumanos.

La traducción de la obra ha contado con la ayuda del Goethe-Institute, institución financiada por el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán y ha contado con ayuda del Instituto Rumano de Cultura.

El contenido del volumen cuenta con los apartados: Bucovina, Bucarest y Viena (diez años aproximadamente: 1938-1948) como lugares que Paul Celan habitó y visitó en un periplo que le haría salir hacia París, gran ciudad de acogida y de libertad creativa, en medio de una Europa convulsa.

Los poemas de Celan, un poeta entonces joven, son de gran emotividad y capacidad de sugerencia, en medio de la tensión que vivía su espíritu y la época en la que le tocó vivir, circunstancia clave para un escritor.

“Semisonora mariposa del anhelo:/ ¡tamborilea la noche en los cálices de los tulipanes/ y nubes que envejecen, son vino!/ ¿Qué debe hacer ahora mi sangre?/ Palomas y rocío/ eran vida./ Palomas y rocío son también muerte.../ Ah, Hierbas, vosotras, tallos de las estrellas:/ ¿qué viento os arrebata”, dice uno de sus poemas.

De su estancia vienesa, son hermosos los poemas: “Canción de una dama en la sombra”, “Corona” y “Tardío y profundo”: “Nosotros agitamos la blanca cabellera del tiempo/ Vosotros nos amonestáis, blasfemáis/ (...)/ ¡Qué venga un hombre de la tumba”.

Al libro le falta quizás una introducción oportuna para situar a Celan en su juventud y en medio de la literatura. Es de gran valor que la edición sea bilingüe pero no basta, el lector espera una mayor situación más allá del contenido en las solapas del volumen.

Celan fue un poeta muy celebrado y reconocido con premios como el de la Ciudad de Bremen. Murió en París en 1970; se suicidó.




miércoles, 17 de noviembre de 2010

Eva Lootz expone en la Casa de la Moneda



L.M.A.



Eva Lootz, ganadora del premio Tomás Francisco Prieto de Medallística en su edición de 2009, expone en el Museo Casa de la Moneda dibujos, esculturas, grabados y vídeos. Más de 250 obras reunidas bajo el título “A la Izquierda del Padre” podrán verse del 26 de noviembre de 2010 hasta el 6 de febrero de 2011. La muestra será presentada a los medios el 24 de noviembre a las 11:00 horas e inaugurada por S.M. la Reina doña Sofía el jueves 25 de noviembre a las 19:00 horas, dentro de los actos que se celebrarán con motivo de la entrega del premio Tomás Francisco Prieto de 2010 a Alfredo Alcaín.

Comisariada por Aurora Fernández Polanco, la exposición inicia su recorrido en la primera sala donde el espectador se ve rodeado de dibujos que remiten a los sentidos (Lessons of Touch, las Lenguas y la Camisa de invierno) muestran la herida, mientras los Agujeros nos introducen de lleno en el mundo de la pérdida. Lo real asoma aquí y allá, despunta.

En la sala 2 nos reciben los Mandalas de la sangre en un espacio envolvente, interior necesario donde ver se convierte en sentirse en el presente del calor del cuerpo. El nudo borromeo toma protagonismo: lo real, lo imaginario y lo simbólico se ponen a trabajar en Angry Drawings, Entremanos y el vídeo No es más que un pequeño agujero en mi pecho.

La araña sigue tejiendo en la sala 3, enredándose entre palabras y conceptos; no en vano el hilo inevitable del Fort-Da, Hojas parlantes, Papillas elementales, Traumdeutung, Dibujos escritos. Allí también, del lado de la escucha, el Plato de la oreja y la vitrina con la medalla hecha por encargo de la Fundación Real Casa de la Moneda, un homenaje buscado al oído para llevar las cosas a otro sentido y separarse un poco de la omnipresencia canónica de la vista. En el reverso: fragmentos de escritura superpuesta que se vuelve ilegible.

La sala 4 acoge el homenaje a las hermanas tejedoras, La vérité est mieux que rien (Louise Bourgeois), Ellas (María Zambrano), En la muerte de Gerda y El diván etrusco.

El vídeo Ángulo ciego, nos muestra cómo, a la izquierda del padre, se impone abandonar la visión frontal y ver por el rabillo del ojo, situarse en el ángulo ciego de la visión.

Y finalmente un hecho curioso: “Pater” es el segundo apellido de Eva, por lo que “Lootz” está entonces, irremediablemente y ya desde la cuna, a la izquierda del padre.- Además ¿qué padre es más padre que el que lo es en latín?


“A la derecha del Padre”

Si a la derecha del Padre está el Hijo, la palabra y la luz, siguiendo una lógica elemental de las direcciones opuestas, a la izquierda estarán aquellos que no se benefician de los privilegios de la primogenitura, de la herencia, de la hacienda y del nombre: los innombrables, los huérfanos de la fortuna, los condenados a vagar en la sombra, a ser el resto. Los excluidos, en definitiva, que habitan, vagamente lo indican las Escrituras, un territorio donde reina “el llanto y crujir de dientes”… y la mujer está entre ellos.

“A la izquierda del Padre” significa, sin duda, adentrarse entre las sombras del patriarcado, explorar un territorio acerca del cual la tradición apenas se pronuncia, significa querer aclararse acerca de un mapa que subyace a nuestro lenguaje, a nuestras costumbres y a nuestro sentido del espacio.

Eva Lootz llama la atención acerca del paralelismo existente en nuestra cultura en el trato dispensado tanto a la tierra como a la mujer; ambas infinitamente explotables, susceptibles de ser dominadas y puestas al servicio de... La tierra como mero depósito de materias primas a disposición del más fuerte y la mujer como objeto de disfrute, engendradora de mano de obra y fuerza de trabajo no remunerada.

Ciria expone sus “Cabezas y Cuadrículas" en el Círculo de Bellas Artes



“Ciria, Heads/Grids”
Comisario: Donald Kuspit
Círculo de Bellas Artes. Sala Goya
c/ Alcalá, 42. Madrid
Del 11 de noviembre de 2010 al 30 de enero de 2011




Julia Sáez-Angulo

Pocas veces como en esta exposición se ve de modo rotundo y diáfano la tensión del artista José Manuel Ciria (Manchester,1960)entre pintura abstracta y pintura figurativa, una tensión que refleja la que lleva a cabo la propia pintura desde mediados del siglo XX a nuestros días.

“Ciria, Heads/Grids” es el título de la muestra en el CBA, lo que equivale a “CiriaCabezas/Cuadrículas”, que el artista madrileño, residente en Nueva York, presenta ahora, después de dos grandes exposiciones en la Fundación Amberes y en la Fundación FiART, también en la capital de España.

Pintor vital, intensivo, trabajador, prolífico, avasallador... la pintura de Ciria es como una furia sin fin en un mapa sin término. El gusto y el ánimo fogoso por la pintura se adivina en el modo de aplicar el color, en el gesto contenido sabiamente de vez en cuando por la geometría que ordena y articula la mano imparable del artista.

Cabezas rotundas en su delineación que se diluyen en las manchas cromáticas y en los gestos con que se aplican. El rojo, el blanco y el gris en su infinita capacidad de armonías vendrían a ser los colores base y definitorios de Ciria, pero no siempre los deja solos y es capaz de administrarles golpes de naranja y verdes en una secuencia feliz de impactos de brocha, pincel y retículas.

Un montaje cuidado y pensado


El montaje de la exposición en el CBA está ordenado y, al entrar, uno ve las manchas alternadas en cuadrículas del gran cuadro fondo, en diálogo armónico con los cuadros laterales. El célebre test de Rorschach late en esta visión y composición. El espectador ha de hacer su propio juego de interpretación ante las manchas de color que se mueven en distintas direcciones, sin perder en momento alguno la armonía del conjunto, tarea no siempre fácil más que para un maestro de la pintura como Ciria.

A la salida del fondo, uno se encuentra con un espectacular “políptico” de cabezas, ordenadas y diferentes con arreglo a las presencias cromáticas de distinto color e intensidad. Una geografía humana sobre el soporte de gran tamaño, que contrasta con las grandes manchas blanqui-grises de la otra pared, donde se encuentra el mismo Ciria pintor, con sus señas de identidad pero con distintos planteamientos.

Donald Kuspit ha hecho una buena selección para mostrar de modo inteligente a Ciria. Sabe que lo mejor enseña más que lo mucho, y lo concentrado, más que la abundancia. Una exposición modelo que debe ser tenida en cuenta.


José María Pou es Orson Welles, su seguro servidor

Dolores Gallardo López

Muchos de nosotros, si alguna vez pensamos en Orson Welles -el mítico director de Ciudadano Cane y otros grandes éxitos- muy probablemente imaginamos un triunfador. Sin embargo Richard France y E. Riambau, autor y director respectivamente de Orson Welles, su seguro servidor, se encargan de mostrarnos un ser humano lleno de miserias, de dudas, de debilidades, que se defina a sí mismo como un gran fracasado y, además, lo razona nítidamente ante el asombrado espectador.

R. France, antes de acometer esta obra, había escrito The Theatre of Orson Welles y Orson Welles on W. Shakespeare. Después de escribir sobre la época dorada del mítico personaje, decidió hacerlo sobre su decadencia, cuando ya con setenta años malvivía poniendo voz a anuncios de laxantes y de comida para perros en un modesto estudio de los Ángeles.

Naturalmente encarnar semejante personaje necesitaba un gran actor. Es José María Pou, consumado actor de teatro, cine y televisión, Premio Nacional de Teatro, entre otras cosas. Así lo vio desde el primer momento E. Riambau, que versionó y dirige la obra. Pacientemente aguardó unos años hasta que Jose María Pou finalizó compromisos anteriores y pudo meterse en la piel de Welles.
La espera indudablemente ha valido la pena: el mimetismo entre O. Welles y J.M. Pou es tan impresionante que uno cree hallarse ante la reencarnación del mito.

Es un espectáculo íntimo, en el que encontramos a O. Welles al día siguiente de cumplir setenta años: trabaja -como hemos dicho- en un modesto estudio poniendo voz a anuncios de comida para perros y de laxantes, sin más compañía que un joven técnico de sonido, interpretado por Jaume Ulled.

Welles, nervioso y angustiado, espera la llamada del nuevo rey Midas de Hollywood -Steven Spielberg- con la ilusión de que le financie su Quijote, proyecto cinematográfico que había ido rodando a salto de mata durante más de treinta años y que finalmente no logró finalizar.
Durante tensa espera Welles comparte con el espectador un recorrido por su trayectoria vital y profesional -nos muestra al prestigitador, al hombre de radio, al escritor, al director de cine, etc. que había sido- en tanto que va desnudando su alma.

Entre Riambau, Pou y cuantos han intervenido en el montaje han creado un magnífico espectáculo, teatro en estado puro, del que se sale con la impresión de haber asistido a un ritual mágico y único.

La obra estrenada en Barcelona y paseada por toda la geografía española, parece que acaba su andadura en el madrileño teatro Bellas Artes.

Sala Minerva. Círculo de Bellas Artes
c/ Alcalá, 42. Madrid
Del 17 de noviembre de 2010 al 6 de febrero de 2011


Julia Sáez-Angulo


El Círculo de Bellas Artes de Madrid, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y el AECID presentan la exposición “Walter Benjamin. Constelaciones. Un recorrido inédito por el pensamiento benjaminiano”. Una muestra que responde a tres años de investigación y a un trabajo en marcha sobre este autor.

La filósofa Hanna Arend –judía como él- lo describió muy bien al decir que Walter Benjamín no era ni poeta, ni filólogo, ni historiador... era un erudito escritor que soñaba con hacer un texto a base de citas. Benjamín es un “pensador escurridizo y difícil de definir”, dijo la comisaria de la muestra Ana Useros –junto a Cesar Rendueles en la presentación de la muestra, “daba respuestas nuevas a problemas viejos”.

Interesante la apreciación de Benjamín sobre los museos como lugar que canoniza o sacraliza a las obras de arte, impidiendo su democratización oportuna. Juan barja, director del CBA subrayó la gran dedicación numerosas personas de la institución que él dirige para elaborar esta muestra ambiciosa. Exposición “que uno puede llevarse a casa y revisitar y comentar en el “studiolo” intelectual de cada visitante, a través de la“imágen como impronta cognitiva”, al decir de Fernando Pérez Gomez, técnico de Alhondiga Bilbao.

Un filósofo influyente en Europa

Walter Benjamin (1892-1940) es uno de los filósofos más influyentes en el complejo entramado del pensamiento contemporáneo. Es un intérprete privilegiado de las transformaciones más características de nuestro tiempo –la mercantilización generalizada, la nuevas formas cognoscitivas, la crisis de la experiencia histórica tradicional...– y un referente indispensable del pensamiento crítico cuyo ascendiente desborda el ámbito académico para infiltrar el cine, la literatura, la arquitectura, las artes plásticas o la música.

La exposición “Walter Benjamin. Constelaciones”, organizada por el Círculo de Bellas Artes, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y la AECID, se inaugura simultáneamente en el CBA y la Fundación Luis Seoane (La Coruña) y propone una intervención contemporánea en el pensamiento benjaminiano desde tres perspectivas diferentes.

El elemento central de la exposición es una pieza audiovisual titulada Constelaciones, de 46´ de duración, producida íntegramente por el CBA. Constelaciones aspira a pensar mediante imágenes algunos conceptos centrales de la obra de Walter Benjamin. Se trata de un conjunto de citas audiovisuales –escenas de películas, fotografías, pinturas, grabaciones sonoras, animaciones, documentos históricos…– articuladas con fragmentos de textos extraídos de algunos de sus más conocidos ensayos. En ese sentido, Constelaciones reproduce una estrategia, basada en el montaje cinematográfico, que el propio Benjamin desarrolló en distintos trabajos. La práctica totalidad de los materiales empleados tiene alguna clase de anclaje historiográfico en las ideas o la vida de Benjamin. Se trata, así, de una auténtica “reflexión en imágenes” dividida en seis capítulos:

1. Iluminación profana. Una teoría del conocimiento
2. Ciudad. La experiencia de la vida moderna
3. Pasajes. Los laberintos de la mercancía
4. Reproductibilidad técnica. Sobre la destrucción del aura
5. El autor como productor. Estetización de la política y politización del arte
6. Tesis sobre la filosofía de la historia

John Savoia y Georges Manoukian actuan en la Galería Anagma-Tokyo




L.M.A.

Georges Manoukian y John Savoia, bailarín e intérprete musical y barítono respectivamente, actúan mañana, día 18 de noviembre, a las 20 horas en la Galería Anagma-Tokyo en el Hotel Colón de Madrid (c/ Pez Volador, 1), con motivo de la exposición de pintura “Colectiva de Navidad”, dirigida por la artista y galerista Charo Marín. Con esta muestra se clausura su presencia en el madrileño Hotel Colón, para comenzar una nueva etapa en otro espacio de la capital de España.

Entre los artistas que exponen en la muestra se encuentran: Manolo Ortega, Maica Nöis, Gabino Amaya, Carlos Ortega, Rosa Yagüe, Pablo Carnero, Rosa Maroto, Manuel Oyonarte, Carmela Saro, Emilio Zaldívar, Macarena Polo... y la propia pintora Charo Marín, coordinadora del evento.

Georges Manoukian ha crecido en el baile desde muy joven en el Líbano. Dio el gran paso de dejar su país natal y de seguir su pasión por el baile en París, donde se especializó en baile moderno-oriental. Georges lleva a cabo numerosas interpretaciones como danzante oriental en grupos de baile así como en teatros diversos y espectáculos. Ha recorrido como profesional el Líbano, Francia, España e Inglaterra en sus primeros destinos. Sediento de arte, reforzó su carrera con estudios de canto lírico en el conservatorio en París. Está convencido de que el arte es un mundo sin límites.

John Savoia nació en una familia de cantantes, compositores y pintores. Comienza sus primeros cursos de piano a la edad de 6 años. En París, John se especializa en Canto lírico (tenor) así como en Jazz vocal e improvisación, en el Conservatorio. Entre sus presentaciones, podemos contar " Las bodas de Figaro ", " Don Giovanni " y « La Finta Giardiniera " de Mozart; también de Haendel, Bach, Puccini, Monteverdi, Schubert, Poulenc, Stravinski, Fauré... John es actualmente profesor de canto y organiza un master de clases en París y en Líbano. También compuso música de películas diversas así como para álbumes de música electrónica-pop. Para él, nada es imposible y la música es accesible a todos los que lo desean.

Charo Marín ha querido despedirse con una gran fiesta del arte y de los artistas en el Hotel Colón, por donde han desfilado numerosos artistas españoles y extranjeros, principalmente de Francia, Italia, México y Rumanía. Entre los artistas presentados: Isabelle Hirchi, Laura Elenes, Carlos Ortega, Pablo Carnero... Su tarea como galerista ha sido realmente cosmopolita, algo que le honra. Una de las exposiciones de gran eco fue el del “Homenaje a la Mujer” en el que participaron numerosos artistas.


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martes, 16 de noviembre de 2010

Nuria Espert es Lucrecia

DOLORES GALLARDO LÓPEZ

Desde el día 4 de noviembre se representa en el Teatro Español de Madrid la obra La violación de Lucrecia, un texto de W. Shakespeare en verso de 1594.

La única intérprete es la galardonada y reconocidísima actriz y directora Nuria Espert, una de nuestras grandes damas del teatro, que a sus setenta y cinco años asume un tremendo reto.
La dirección corre a cargo de Miguel del Arco.
El texto se ha traducido en un verso blanco de excepcional belleza.

La originalidad de esta puesta en escena consiste en que Nuria Espert, interpreta los cinco personajes del texto: la joven Lucrecia, Colatino (su esposo), Sexto Tarquinio (el violador), un patricio romano y el narrador.

El tema de la obra, situada en la época primitiva de Roma, enlaza el final de la monarquía romana y el paso a la República, dado que Sexto Tarquinio, el violador de Lucrecia, fue hijo del último rey de Roma y Colatino, esposo de la desafortunada joven, uno de los dos primeros cónsules que, tras acabar con la monarquía, eligieron los romanos.

¿Cómo ocurrió todo esto?

Tarquinio el Soberbio

Los primeros siglos de la existencia de la ciudad de Roma fluctúan entre la leyenda y la historia.
Los únicos autores de los que conservamos un relato completo de la Roma arcaica son Tito Livio en los primeros libros su obra, Ab urbe condita, y el griego Dionisio de Halicar naso, autor de Antiquitates romanas. Los dos son grandes maestros de la Historia. Vivieron en la época de Octavio Augusto.

De ambos conservamos la parte de su obra histórica que corresponde a la époc arcaica de Roma. Los dos presentan un cuadro semejante: la omisión de algunos sucesos en uno u otro -más que utilización de fuentes diferentes- denota generalmente la diferente postura crítica de cada uno de ellos con respecto a los hechos que relata.

Lucio Tarquinio fue el último rey de Roma. Yerno del anterior rey –Servio Tulio, el último representante de la monarquía legítima- conspiró contra su suegro, que fue asesinado en la revuelta. Así alcanzó el poder. Este Tarquinio conocido en la historia como Tarquinio “el Soberbio”.
A lo largo de su reinado se fue haciendo cada vez más odioso al pueblo de Roma. La inicua muerte de la joven Lucrecia fue la gota que colmó el vaso del descontento popular contra el rey Tarquinio y su familia.

Lucrecia

El ejército romano asediaba la ciudad de Árdea, principal ciudad del pueblo de los rútulos. Aprovechando los momentos de descanso de los trabajos del asedio los hijos del rey de estas labores los hijos del rey y sus amigos solían reunirse.
Un día, en la tienda de Sexto Tarquinio -uno de los hijos del rey Lucio Tarquinio- en el curso de una de esas reuniones comentaron los presentes las excelencias de sus respectivas esposas y se provocó una acalorada discusión.
Colatino, uno de los presentes, esposo de Lucrecia, propuso que, dado que todos eran jóvenes y tenían bríos suficientes, montaran a caballo, llegaran hasta sus hogares y vieran con sus propios ojos a qué se dedicaban sus esposas en su ausencia. Así pues decidieron partir.

Era ya muy tarde cuando llegaron a Colatia, donde estaba la casa de Colatino, sin embargo encontraron a la hermosa Lucrecia trabajando aún en las labores de la lana , pese a lo avanzado de la hora. Lucrecia recibió amablemente a su marido y a sus amigos. Sexto Tarquinio, el hijo del rey Lucio Tarquinio, concibió una funesta pasión.
Pocos días después Sexto Tarquinio volvió a ausentarse del asedio de Árdea y, sin saberlo Colatino, se presentó en su hogar. Lucrecia lo recibió y lo atendió amablemente. Después de cenar fue conducido a la habitación de los huéspedes. En mitad de la noche Sexto Tarquinio apareció en el dormitorio de Lucrecia, le confesó su pasión y trató de conmoverla. No lo consiguió. Entonces por la fuerza abusó de ella. Después se marchó.

Muerte de Lucrecia y fin de la monarquía

Tan pronto partió S. Tarquinio, Lucrecia envió mensajeros a Roma, en busca a su padre, y a Árdea en busca a su esposo. Sin demora llegaron Espurio Lucrecio, padre de Lucrecia, y Colatino, esposo de la joven, acompañado del patricio Lucio Junio Bruto.

Lucrecia les contó lo acaecido la noche anterior y en presencia de su esposo, de su padre y de Junio Bruto, sin que pudieran evitarlo ninguno de ellos, se clavó el cuchillo que llevaba oculto con el fin de lavar su mancillado honor.

Bruto, en tanto sacaba el cuchillo del inerte cuerpo de Lucrecia, juró vengarse del rey Tarquinio y de toda su familia.

Sacaron a la calle el cadáver de la joven, la gente se congregó. El duelo se trocó en cólera al conocerse que la muerte de la joven la había provocado la brutal actuación del hijo del rey. Bruto animó a los reunidos a empuñar las armas y a tomar venganza. Unos pocos quedaron junto al padre de la joven, los demás se dirigieron a Roma bajo el mando de Junio Bruto.
En Roma se produjo la misma indignación: las circunstancias de esta muerte colmaron la paciencia de los romanos. Decidieron desposeer al rey de su mando y condenarlo al destierro con toda su familia.

Enterado el rey de los disturbios, abandonó el asedio de Árdea y acudió a Roma. Encontró las puertas de la ciudad cerradas. Así pues decidió partir hacia el exilio y marchó desterrado a Etruria.

Según la tradición analística Lucio Tarquinio “el Soberbio” reinó veinticinco años. La monarquía había durado en Roma doscientos cuarenta y cuatro años en total.

Se convocaron los comicios y los hombres, reunidos por centurias de acuerdo con las normas que había dado el rey Servio Tulio, fueron llamados a votar. Entonces se eligieron los dos primeros cónsules de la historia de Roma: Junio Bruto y Colatino.

Así se inició la época de la Republica romana, donde el máximo poder lo detentaban los cónsules elegidos anualmente en número de dos, para que nadie detentara en solitario el máximo poder.

DERRUMBE EN POMPEYA

Acabamos de perder algo más de nuestra común herencia romana: el edificio conocido como “Domus de los Gladiadores” de Pompeya. Formaba parte de este extraordinario enclave arqueológico del sur de Italia y acaba de derrumbarse, según han informado los medios de comunicación italianos.

La construcción se encontraba en la calle de la Abundancia, una de las vías principales de la ciudad.
En declaraciones recogidas por la edición digital de hace unos días en el diario Corriere della Sera, los guardas de las excavaciones explicaron que el derrumbe tuvo lugar a primeras horas de la mañana de ayer. "Primero ha cedido el muro de la Domus y después, debido al peso del techo, se ha derrumbado todo el complejo", señalaron los vigilantes, que atribuyeron los daños a las filtraciones de agua.

Las excavaciones ocupan 440.000 metros cuadrados y fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio de la humanidad. En los últimos años han sido a menudo objeto de comentarios en los medios de comunicación por el continuo deterioro que están sufriendo.

Destrucción de la ciudad

El 24 de Agosto del año 79 d.C., tras prolongados temblores premonitorios, el volcán Vesubio entró en erupción.
Una tremenda explosión originada por la acumulación de un gran depósito de magma bajo el volcán fue acompañada de la expulsión de ceniza volcánica, que al entrar en contacto con el aire y la lluvia se convirtió en una lluvia de piedra pómez que sepultaría lentamente la ciudad durante casi 24 horas. Estas emisiones se extendieron a lo largo de 20 km a la redonda, afectando a las ciudades de Pompeya, Estabies y Herculano. Que desaparecieron de la faz de la tierra.
Muchos pompeyanos, acostumbrados a la actividad del volcán, en un principio decidieron esperar a que la erupción se calmase; otros tantos optaron por huir. Fue inútil: la ciudad y gran parte de sus habitantes quedaron sepultados.
En la bahía de Nápoles se encontraban naves de la flota romana, su comandante -conocido por nosotros como el escritor Plinio “El Viejo”- hizo lo que pudo por auxiliar a los desesperados pompeyanos que, despavoridos corrían hacia la playa. El propio Plinio fue una de las víctimas de la tragedia.

Descubrimiento de Pompeya

El rey Carlos VII de Nápoles y Sicilia ordenó iniciar de modo sistemático las excavaciones de la ciudad perdida. Carlos VII era un príncipe español, el mayor del segundo matrimonio del rey Felipe V de España con la culta princesa italiana Isabel de Farnesio. Después de gobernar veinte años en Nápoles, debido a la muerte de sus dos hermanos mayores, hijos del primer matrimonio del rey Felipe V, se convirtió en rey de España: nuestro rey Carlos III, al cual nuestra ciudad de Madrid, en concreto, tanto debe.
Desde entonces hasta hoy la ciudad sepultada ha ido descubriéndonos poco a poco cómo era la vida en el siglo I se nuestra era en todos los de la vida cotidiana. Hoy hemos perdido un trozo de ese pasado, conservado al precio de una enorme desgracia y recuperado con enorme esfuerzo.

Dado que- a excepción de las vasijas- nada hemos conservado de la pintura grecorromana, una interesantísima aportación de las hermosas casas pompeyanas ha sido la posibilidad de estudiar, en los numerosos frescos magníficamente conservados, la evolución estilística de la pintura romana.

domingo, 14 de noviembre de 2010

José Luís Brea escribió el libro “Las tres eras de la imagen”



“Las tres eras de la imagen”
Imagen-Materia, Film, E-Image
José Luís Brea
Akal/ Estudios Visuales
Madrid, 2010 (142 pags)



Julia Sáez-Angulo


Profesor de Estética y Teoría del Arte Contemporáneo de la Universidad Carlos III, José Luis Brea (1967-2010) ha dejado tras de sí una obra investigadora de las artes plásticas en nuestro tiempo. Entre sus libros este, el más reciente, de “Las tres eras de la imagen” Imagen-Materia, Film, E-Image, editado por Akal.

Estudioso de la simbología en el arte contemporáneo, en esta ocasión describe historias de pintura, de cine y de arte electrónico o imagen electrónica. El volumen se cierra con una interesante bibliografía.

“provenimos de una tradición que carga de “fuerza de creencia –de poder teológico- ” a las imágenes porque el núcleo de fe de la que tanto tiempo ha constituido su narrativa de saber central, el cristianismo tiene puesto el corazón secreto de su dogma principal de definición de lo verdadero del lado del mas alto valor del orden de lo “visible” más allá de lo decible, del “logos”, escribe Brea en la primera parte.

“Este es el tiempo de los hombres que sueñan que, detrás de las diferencias que reconocen entre sí, puede dibujarse un común, un escenario de pacificación, uno de libertad y realización secularizada de la vida de espíritu –todo ello fundado únicamente en el propio trabajo de la adquisición cognitiva, de la libre circulación en lo público del conocimiento, como fundamento del lazo social”, sostiene el autor en la segunda parte.

“Cada epocalidad –cada régimen técnico, cada programa civilizatorio, cada escenario del deseo realizaría en diferido lo más propio del que la precede -según una conocida tesis defendida por autores tan diversos como Freud, McLuhan, Benjamín o Hal Foster. El “régimen estético” que efectúa nuestro tiempo realiza en diferido el proyecto más crucial de la Ilustración; el alumbramiento de una forma del espíritu –la producción de una formación de subjetividad- autónoma y radicalmente secularizada, pensable desde la óptica del materialismo absoluta”, afirma en su último capítulo.

No existe ninguna “historia de la imagen” como tal que la afronte desde una perspectiva teórico-crítica atendiendo a cómo en ella se organizan las narrativas generales que regulan su fuerza simbólica más característica, por lo que el libro de Brea es esencial en este aspecto.

Para la crítica de arte Ana María Guashc “Brea creó un cuerpo de pensamiento interesado por la universalidad del conocimiento y las nuevas humanidades y por la intersección entre arte, ciencia y tecnología”.
José Luis Brea ha sido director de las revistas “Estudios Visuales” y la revista on-line”¡¡salonKritik::”. Era crítico de arte comisarió diversas exposiciones. Trabajó en el Ministerio de Cultura junto a Carmen Jiménez como subdirectora general de Exposiciones y comenzó como profesor en la escuela de Bellas Artes de Cuenca. “Noli me legere. El enfoque retórico y el primado de la alegoría en el arte contemporáneo” (2007) y “cultura-RAM. Mutaciones de la cultura en la hora de sus distribución electrónica (2007), son otros títulos del mismo autor.

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Pintura casi Abstracta de Hanoos en la Galería Ángeles Penche



“Perspectivas Enfrentadas”
Pintura de Hanoos
Galería Ángeles Penche.
Madrid
Noviembre-Diciembre, 2010


Julia Sáez-Angulo


Afincado en Madrid, Hanoos, el artista de origen iraquí, muestra actualmente una interesante exposición de pintura abstracta en la galería Ángeles Penche. La muestra permanecerá abierta hasta las vacaciones de Navidad.

Después de su conocida iconografía figurativa, en la que restallaban sus hermosas plazas de toros, con vistas a veces en grandes picados casi cinematográficos, Hanoos ha querido entrar en una cuidada etapa abstracta, con algunas sombras o siluetas figurativas, de gran interés.

El catálogo recoge la cita del gran poeta hispano-musulmán Ibn Arabi: “Una luna que se mostró durante el gran periplo sagrado, aunque yo sólo iba a su alrededor mientras ella me rodeaba”.

“No hay arte sin origen” escribe el arquitecto Juan navarro Baldeweg en el catálogo de presentación de la obra de Hanoos. Un origen que en este caso habla de referencias a lo textil, a los tapices. Más bien a los reposteros, diría yo, a la fragmentación del “patch-work” con campos de color delimitados.

En algunos cuadros, la figuración aparece a modo de dibujos de siluetas humanas superpuestas o que vienen del fondo envolvente del color y las manchas cromáticas de la abstracción. Otros cuadros permanecen en un casi total informalismo.


"Perspectivas enfrentadas"

Ha hecho bien Hanoos en optar por una etapa casi abstracta que -como sucediera en Rafael Canogar con la figuración de denuncia en tiempos del franquismo-, le sirva de renovación de la figura a la que parece claro que no quiere renunciar. Cambiar de repertorio icónico requiere con frecuencia este paso del lavado o paréntesis, que en el caso de Hanoos resulta muy grato y retiniano.

El título de la muestra está tomado de varios cuadros titulados así: “Perspectivas enfrentadas”, en la que siluetas humanas de distinto color –que no dibujo en este caso- se acercan en sentido contrario. Seguramente el concepto de esta serie podría ir por el campo del enfrentamiento humano o de pareja, pero esto depende de cada mirada que lo contemple y quiera hacer su propia narración.

Muy interesante el cuadro “Babel II” del que emerge una ciudad silueteada, seguramente los restos de la Babel que confundió la comunicación de los hombres y cuyos vestigios arqueológicos figuran hoy en Irak, país de origen del pintor.

Hanoos, que ha dedicado esta exposición a su hija Marina, ha dado una acertada vuelta de tuerca a su pintura en la que, como los reposteros de antaño, figuran campos de color muy diversos: rojos, azules, verdes, blancos, ocres... produciendo un interesante y atractivo parpadeo retiniano.

Hanoos, que es un excelente grabador y docente en este campo, trabaja su obra principalmente en técnica mixta. El artista ha ganado diversos premios en su trayectoria artística y, entre los más recientes figura el de la ciudad histórica de Sigüenza.


“La cena de los idiotas”, éxito en el Teatro Infanta Isabel



“La cena de los idiotas”
Comedia de Francis Veber
Teatro Infanta Isabel
Josema Yuste y Agustín González
Noviembre-Diciembre 2010



Julia Sáez-Angulo

Bajo la dirección de Juan José Alfonso, el Teatro Infanta Isabel de Madrid ha vuelto a ponerse en cartel un título de éxito, “La cena de los idiotas”, que ya estuviera en pasadas temporadas en Madrid, en otro teatro y con otros actores.

El tema ha constituido un éxito internacional y hasta los teatros universitarios lo han acogido, como lo hizo recientemente en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. También ha sido llevada al cine, sin que por ello las nuevas puestas en escena hayan perdido afluencia de público.

El hecho de que en esta versión del teatro Infanta Isabel aparezca en la interpretación de actores como Josema Yuste, indica que el humor va a presidir la función, como así ha sido, respecto a la primera versión en el cartel madrileño.

“La cena de los idiotas” es más bien una tragicomedia, una representación de unos burladores que acaban burlados; un trasunto en el que el engaño se sucede en una cadena de cierto sabor vodevilesco, aunque en este caso los protagonistas sean más bien ellos, los varones sesudos y presuntuosos de su respetabilidad.

Hay cierto regusto amargo en el argumento, aunque el director no deje caer la obra en el melodrama. Las dos mujeres, esposa y amante del protagonista reniegan del juego cruel de invitar a un “idiota” a una cena para reírse a gusto de él. Una broma cuartelera de machos, en el fondo con poco seso en la cabeza.

La función se desarrolla, al menos en este caso, en absoluta clave de humor porque busca que el público asistente a las funciones pase un buen rato y se desternille a carcajadas. Realmente lo consigue porque la interpretación de Josema Yuste y Agustín Jiménez resulta magistral.

Un papel bombón
El reparto lo completan Félix Álvarez, “Felisuco”, Esperanza Lemos, Carles Moreu y Natalia Ruiz. Mujeres que en otras versiones hablan por teléfono desde la distancia (así se hizo en el teatro universitario) y no en un teléfono de altavoz como en esta ocasión, recurso que funciona perfectamente.

“Siempre quise hacer esta comedia desde que vi la película de Francis Veber”, declara Josema Yuste. “Creo que hemos elegido el mejor reparto posible... No me he quedado con el papel bombón, pero al final todos los personajes intervienen directa o indirectamente”.

“Me llamaron y me dijeron si quería ser idiota. ¿Cuántas oportunidades hay en la vida de recibir una llamada de este tipo”, declara Agustín Jiménez. “Y si añadimos la responsabilidad que “intentar” ser idiota y no llegar a serlo me llena el cerebro de paradojas sobre mi propia existencia, háganse una idea del tipo de ser humano que vendrá a cenar con ustedes”, concluye el actor

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